El deporte como herramienta para mejorar el bienestar físico y emocional, fomentar la autonomía y crear vínculos entre personas que comparten una misma enfermedad. Sobre esta idea se articula el proyecto de la Fundación Red Parkinson, una entidad sin ánimo de lucro que acaba de presentarse en Madrid. Tiene el objetivo de impulsar una red de apoyo para las personas con párkinson y sus familias, utilizando el tenis de mesa adaptado como punto de partida.

Constituida en enero de 2025, esta organización quiere facilitar el acceso a actividades deportivas adaptadas y generar espacios de convivencia en los que pacientes, familiares y voluntarios puedan compartir experiencias. Su puesta de largo ha servido también para reclamar más instalaciones deportivas accesibles y anunciar una investigación destinada a conocer mejor los posibles beneficios del tenis de mesa en esta enfermedad neurodegenerativa.

«El tenis de mesa es un gran aliado para enfrentarse a la enfermedad, tanto a nivel físico como anímico, pero nosotros en la Fundación lo vemos como punto de partida para mucho más, dando otros servicios y apoyo tanto a los pacientes como a sus familias», ha explicado José Antonio Alonso, presidente de Red Parkinson. Para Alonso, el concepto de red es precisamente lo que define la vocación de la entidad: conectar a las personas afectadas y facilitar que encuentren acompañamiento y oportunidades para mantener una vida activa.

Punto de partida

El proyecto parte de una actividad deportiva, el tenis de mesa, que exige coordinación, atención y movimiento, y que puede adaptarse a las capacidades de cada participante. La intención de la fundación es convertir su práctica en una oportunidad para desarrollar actividad física y, al mismo tiempo, favorecer la socialización.

Para facilitar la participación, Red Parkinson pone a disposición de las personas interesadas el material necesario, instalaciones y un equipo de monitores sensibilizados con las características de la enfermedad. La entidad también contempla la incorporación de voluntarios que quieran colaborar en las actividades y contribuir al acompañamiento de los pacientes y sus familias.

Durante su presentación, la fundación solicitó que las administraciones locales cuenten con espacios deportivos accesibles y adaptados que permitan practicar deportes como este en condiciones de seguridad. Esta petición responde a la necesidad de eliminar barreras que pueden dificultar que las personas con párkinson incorporen el ejercicio físico a sus rutinas. La iniciativa aspira, además, a que estos espacios se conviertan en lugares de encuentro donde las personas afectadas puedan mantener relaciones sociales y compartir experiencias con otras familias.

Investigación

Uno de los anuncios realizados durante la presentación ha sido la puesta en marcha de PING-PARK, un proyecto de investigación que analizará la experiencia de las personas con párkinson que practican tenis de mesa y su repercusión en el entorno de cuidados.

La investigación estará impulsada por el Instituto de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería (CGE), junto a un fisioterapeuta, y contará con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica (SEDENE) y su Grupo de Estudio de Trastornos del Movimiento. En fases posteriores se incorporarán profesionales de otras disciplinas sanitarias, con el propósito de desarrollar un abordaje multidisciplinar.

Guadalupe Fontán, coordinadora del Instituto de Investigación Enfermera del CGE, ha destacado la importancia de generar conocimiento científico sobre esta actividad y su relación con el bienestar de las personas afectadas. «Necesitamos generar evidencia científica que nos permita conocer la experiencia vivida del tenis de mesa en personas con párkinson y su significado en el entorno de cuidados y, sobre todo, hacerlo teniendo en cuenta las necesidades reales de quienes conviven con la enfermedad», ha señalado.